¿Vale la pena ser contador público? Afortunadamente si

Leyendo el libro de un coach de jóvenes, encontré que a medida que avanzamos a través del bachillerato, entre los 15 y 18 años de edad, comenzamos a entrar en la etapa de la adultez y cuando tenemos entre 18 y 23 años, la mayoría de los jóvenes finalmente entienden que su futuro dependerá de ellos mismos.

Por eso, después de terminar mi bachillerato, fui de esas personas que no sabía qué estudiar, primero porque no tenía claridad para lo que realmente era buena y segundo no tenía la economía suficiente para estudiar en una universidad prestigiosa.

Hablando con algunos jóvenes, me di cuenta que el temor de no cumplir nuestros sueños siempre se presenta cuando acabamos un ciclo en la vida; el temor por el futuro es un fantasma constante de saber si la carrera que podemos escoger para el resto de nuestras vidas, será la profesión que nos llenará como personas y nos brindará la estabilidad profesional que anhelamos.

Cada final lleva consigo un miedo al fracaso que nos paraliza, las dudas nos llevan a respetar los temores de cada ciclo de vida y en este proceso de búsqueda, me di cuenta que algunas carreras son muy subvaloradas, el objetivo y el resultado que ellas pueden generar en las personas, empresas u organizaciones, no se tienen en cuenta a la hora de invertir tiempo en el proceso de aprendizaje.

En este punto quiero hablar específicamente de la contaduría pública, porque algunos se refieren a ella como una carrera simplemente numérica, de balances o presentación de impuestos, sin pensar que, al ser contador, haces parte de la toma de decisiones estratégicas que puede llevar a una empresa a crecer o en el peor de los casos, a perder (porque no todo es color de rosa).

Tenemos que entender que, como contadores, debemos cambiar esta visión y romper estos paradigmas.

Farid Lozada, coach de liderazgo y especialista en éxito laboral dice: “Los sueños es aquello que verdaderamente quieres, por lo que estarías dispuesto a trabajar sin sueldo ni vacaciones… Trabajarías arduamente para darles a conocer su valor… Donde sus talentos son su motor… tu verdadero sueño en la vida… lo que estarías dispuesto a que ocupe tu mente las veinticuatro horas del día sin parar”.

Para no fracasar como contador, es necesario que identifiquemos cuál es el objetivo de la contaduría y poner en práctica el valor que conlleva vivir está carrera profesional.

¿Y cuál es el objetivo de la contaduría?

La contaduría va más allá de los números, su objetivo es mucho más analítico que descriptivo y cada proceso financiero y de análisis, implican obligatoriamente un conocimiento contable, es por eso que los contadores llegamos a ser esenciales para estas situaciones, no es una carrera de simples soluciones bancarias o cierre de procesos.

El contador hace parte de las decisiones económicas, los análisis minuciosos, cierre de negocios, distribución y administración, que son pasos importantes y de rectitud; dicha información nos puede llevar a la planificación de un objetivo y así mejorar la gestión y la administración de la empresa.

Podemos dar consejos de contabilidad e información financiera, que sean contundentes y útiles para las decisiones de la compañía; además tenemos el conocimiento financiero, porque somos más que tenedores de libros, somos la pieza fundamental que ayuda al crecimiento de la empresa.

Quizás es importante que hagamos una evaluación sobre lo que ofrecemos y cómo lo ofrecemos a las empresas que atendemos al ser contador.

¿Crees en el poder de tu carrera contable? ¿Qué haces para que tus clientes vean el valor del servicio que les prestas?

 
2017-11-23T08:51:22+00:00 Noviembre 22nd, 2017|Blog, Contador|0 Comentarios

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