• Definir las metas que reflejan los objetivos estratégicos de la organización en términos de indicadores de gestión.
• Seleccionar bajo la técnica de semaforización, qué resultados son considerados buenos, entre qué rango son de alerta y cuáles están en estado crítico.
• Monitorear los resultados en una sola pantalla.
• Conocer en función del tiempo, la evolución de las cifras.
• Evidenciar de manera gráfica las relaciones entre las metas y los medios para alcanzarlas.
• Analizar detalladamente las pistas y los orígenes de los resultados, visualizando niveles de detalle inferiores en cada indicador (Drill Down).
• Registrar los planes de acción para cada uno de los indicadores.
• Definir nuevas estrategias.
• Modificar las metas si es necesario.
Ésta moderna metodología permite plasmar la estrategia de la empresa en un mapa estratégico que contempla al menos las 4 perspectivas básicas del negocio:
EMPLEADOS, PROCESOS, CLIENTES Y FINANZAS.
(resultados financieros, satisfacción del cliente, mejoramiento de procesos y formación del personal)
El mapa estratégico, esta representado por los Indicadores Claves de Comportamiento (KPI) sus relaciones de causalidad y los ejes estratégicos, que bajo la técnica de semaforización, le permitirán identificar qué resultados son considerados buenos (verde), entre qué rango son de alerta (Amarillo) y cuáles están en estado crítico (rojo).