contabilidad paralela ilegal

¿Qué es la contabilidad paralela y por qué se cree ilegal?

Algunos software implementaron desde 2011 y 2012 la “contabilidad paralela”, que en realidad es tener una contabilidad local y otra con los parámetros NIIF; sin embargo, en su momento se entendió como ilegal y de ahí viene el mito tan difundido sobre su ilegalidad.

¿Cómo está reglamentada la contabilidad paralela?

Métodos como copiar las transacciones a otra base de datos, tratar cada contabilidad como otra empresa (empresa “A” y empresa “B”), el uso de multilibros y marcar cada transacción, fueron formas erradas de implementar esa interpretación de las NIIF. Esta práctica que se venía aplicando en el mercado fue legalizada por el Decreto 2548 de 2014 y, en el artículo 6, se especificó su legalidad y además hace hincapié en que no debe entenderse como doble contabilidad. Si se optaba por esa forma de llevar la contabilidad, se debía actualizar el RUT con el código 86 en la casilla 89.

El Decreto también permitió la contabilidad única con registro de diferencias, de lo que habla el artículo 3. Esta práctica siempre se ha llevado a cabo en el mundo y, el Consejo Técnico de la Contaduría Pública (CTCP) también lo describe en su Orientación Técnica 001 y en el Concepto 577 de 2014. El mismo CTCP es claro al afirmar que optar por esta forma de registro contable implica la actualización del RUT con el código 85 en la casilla 89.

¿Por qué al hablar de NIIF se cree que la contabilidad paralela es ilegal?

Hoy podría decirse que es ilegal llevar contabilidad paralela, pues la Ley 1819 de 2016 eliminó el libro tributario y adicionó el artículo 772-1 del Estatuto Tributario, según el cual la contabilidad es una sola con registro de diferencias; sin embargo, el mismo artículo deja pendiente la reglamentación, lo cual influye para que se crea que existe una contabilidad paralela, en caso de que el mercado de las casas de software y otros grupos de interés medien, como sucedió con el Decreto 2548 de 2014 en su artículo 6 que para entonces no se consideró ilegal.

Continuar con contabilidades paralelas es mantener una práctica local que ha contribuido a que Colombia esté entre los países con mayor complejidad en términos contables y tributarios, según Portafolio. Puedes consultar en este enlace el artículo completo.

¿Qué hacer frente al mito de la contabilidad paralela?

Muchos contadores opinan que los que siguen esta línea de interpretación de la contabilidad paralela, desde antes de los decretos de transición, deberían cambiar su chip; sin embargo, esto debe estar acompañado de un registro de diferencias, como en realidad debió hacerse desde el principio. Todas las interpretaciones son válidas en aras de la discusión, pues como reza el refrán: hay varios caminos para llegar a roma; por supuesto unos más difíciles y otros más simples y estandarizados. Inclusive, algunas multinacionales han aplicado la contabilidad paralela según fueron asesorados.

Desmontar la contabilidad paralela sería un tributo al artículo 1 de la Ley 1314 de 2009, que textualmente especifica que:

conformen un sistema único y homogéneo de alta calidad, comprensible y de forzosa observancia, por cuya virtud los informes contables y, en particular, los estados financieros, brinden información financiera comprensible, transparente y comparable, pertinente y confiable, útil para la toma de decisiones económicas.

Puedes consultar en este enlace el texto completo de la Ley.

Debemos avanzar hacia una contabilidad única con registro de diferencias, considerando que el Decreto 2649 de 1993 fue tomado de las NIIF (según el Informe ROSC, que puedes consultar en este enlace). Dichos estándares son la base de la contabilidad empresarial colombiana y la información para impuestos, excepto por estimaciones, como las depreciaciones o el valor razonable al que se refiere el artículo 10 de ese decreto.

En efecto, en Colombia siempre se han aplicado conceptos tomados de las NIIF, como Propiedad, Planta y Equipo o inventarios o el costo histórico, pero las estimaciones, por ser subjetivas, no se han aplicado, especialmente en las empresas familiares cerradas. En ese sentido, las diferencias entre normas locales y las NIIF deberían ser mínimas, incluso, podrían ser menos abismales de lo que se piensa y entenderse solo por estimaciones, como avalúos.

Esto porque:

Si las diferencias entre las normas locales y las NIIF eran por depuraciones contables, deben pagarse impuestos porque podrían estar evidenciando activos omitidos o pasivos ficticios.

Si las diferencias son por estimaciones, como el avalúo de activos fijos, no serán aceptadas fiscalmente, pues así lo indica el parágrafo 6 del artículo 21-1 E.T. y por el artículo 289 del mismo texto normativo, por esto se requieren conciliaciones para llegar a declaraciones de renta, que no tienen por qué incluirse en un supuesto libro tributario.

El citado concepto 577 de 2014 del CTCP dijo, correctamente, que los libros oficiales bajo NIIF son los mismos libros que se venían haciendo con el Decreto 2649 de 1993, registrando allí mismo las diferencias por aplicación de las NIIF en su nueva versión. No deben tenerse, entonces, dos contabilidades ni su nombre diplomático de contabilidades paralelas.

¿A qué conclusión podríamos llegar sobre la legalidad de la contabilidad paralela?

La contabilidad es una sola, que es la financiera, la que siempre se ha llevado, pues el Decreto 2649 de 1993 no es fiscal, sino que fue tomado de las NIIF. Si bien es cierto que no se aplicó en cuanto a estimaciones, es necesario continuar con los mismos saldos que se traían, pero alineados con las NIIF, tal como bien lo dice el Consejo Técnico. No se requiere un PUC bajo NIIF ni otra contabilidad: la contabilidad es la misma de siempre con ajuste de diferencias, por depuraciones con la respectiva norma fiscal por estimaciones que generan conciliaciones.

Algunos sectores contables y empresariales están muy preocupados por la reglamentación de las conciliaciones fiscales, pero estas siempre han existido, pues siempre se ha tenido contabilidad financiera y se han tenido que declarar impuestos.

Las conciliaciones se hacen simplemente partiendo de la contabilidad de siempre, depurando esas estimaciones y las ficciones fiscales, como las rentas exentas y las sobrededucciones fiscales, lo que quiere decir que no tiene por qué venderse el tema como un nuevo frente de confusión en el mercado contable colombiano, así como alguien lo dijo en algún momento: “que cada cual haga sus conciliaciones como siempre se han hecho, en Excel y sin tanto terrorismo contable”.

 
2018-03-06T12:32:37+00:00 Agosto 10th, 2017|Contador|0 Comentarios

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