La reforma laboral en México 2026 marca una nueva etapa en la actualización de la Ley Federal del Trabajo, con cambios que buscan mejorar las condiciones laborales y fortalecer los derechos de las personas trabajadoras.
Entre los temas centrales se encuentran:
- La reducción de la jornada laboral.
- El aumento al salario mínimo.
- Reformas enfocadas en igualdad, bienestar y corresponsabilidad.
En este artículo exploramos algunas de las reformas laborales y propuestas que están en la mira, para conocer en qué consisten, cuáles están en discusión y cuáles son sus implicaciones generales.
Así mismo, esta propuesta considera modificaciones para las horas extras, estableciendo que pueden trabajarse de 9 a 12 horas extra a la semana de forma voluntaria, pero distribuyéndose en 4 horas diarias.
Esta reforma laboral busca mejorar la conciliación entre la vida personal y laboral. Es una medida que se enmarca en una tendencia internacional para modernizar las condiciones de trabajo en México y alinear la Ley Federal del Trabajo con estándares laborales más equilibrados.
¿Cómo será el aumento del salario mínimo en 2026?
Para 2026, se estableció un aumento al salario mínimo general del 13% y de la Zona Libre de la Frontera Norte del 5% para preservar el poder adquisitivo de la población frente a la inflación. Por lo tanto, los nuevos montos diarios pasan a ser:
¿Cuáles son los cambios legales clave aprobados o en discusión para 2026?
Las reformas laborales en México combinan cambios ya aprobados con iniciativas que aún se encuentran en discusión legislativa. Por eso, algunas medidas ya tienen fecha de entrada vigor, mientras que otras siguen sujetas a análisis.
Desde el 16 de enero de 2026 entraron en vigor reformas a 17 leyes federales, incluida la Ley Federal del Trabajo, orientadas a garantizar la igualdad sustantiva, prevenir la violencia laboral y reducir la brecha salarial de género. Paralelamente, continúan en debate propuestas sobre aguinaldo, permisos de paternidad y días festivos.
Prevención de violencia laboral
En el decreto publicado el 15 de enero de 2026 en el Diario Oficial de la Federación se incluye una reforma laboral que obliga a los centros de trabajo a capacitar a su personal para prevenir y eliminar la violencia contra las mujeres.
La reforma incorpora nuevos párrafos al artículo 16 y modifica los artículos 2, 3 y 56 de la LFT, estableciendo que el trabajo digno debe desarrollarse en entornos libres de violencia, discriminación y con respeto a los derechos humanos.
Estudios del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) indican que 3 de cada 10 mujeres han enfrentado algún tipo de violencia laboral, siendo la desigualdad de oportunidades para ascender o recibir un pago igualitario los más frecuentes. Pero, el IMCO también incluye como violencia laboral el abuso de poder, hostigamiento, acoso sexual y discriminación, lo que refuerza la relevancia de estas reformas.
Igualdad salarial
El Senado aprobó una reforma laboral a la LFT para fortalecer la igualdad salarial, facultando a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) a realizar inspecciones enfocadas en detectar brechas de salariales de género en los centros de trabajo.
La propuesta busca modificar el artículo 81 y responde a un contexto donde México redujo su puntuación en igualdad salarial, pasando de 52.2% en 2024 a 51.3% en 2025. Datos del INEGI indican que las mujeres ganan, en promedio, 75 pesos por cada 100 que perciben los hombres.
Estas acciones se alinean con el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, que establece la igualdad sustantiva y la autonomía económica de las mujeres.
Permisos de paternidad
La licencia de paternidad en México actualmente otorga 5 días laborales con goce de sueldo por nacimiento o adopción, conforme al artículo 132, fracción XXVII Bis de la LFT. Es un derecho que busca fomentar la corresponsabilidad parental y el cuidado en los primeros días de vida.
En diciembre de 2023, la Cámara de Diputados aprobó una iniciativa para ampliar la licencia de paternidad a 20 días laborales, o hasta 30 en casos de complicaciones. Sin embargo, la propuesta sigue pendiente de aprobación en el Senado.
De aprobarse, esta reforma laboral representaría un avance en materia de derechos laborales y equilibrio entre trabajo y vida familiar.
Aguinaldo progresivo
El Senado se encuentra en análisis para reformar el artículo 87 de la LFT y establecer un esquema de aguinaldo progresivo según la antigüedad laboral. La propuesta plantea mantener 15 días de salario el primer año y aumentar gradualmente hasta 30 días a partir del sexto año de servicio.
El esquema consideraría 20 días entre el segundo y tercer año, y 25 días en el cuarto y quinto. En todos los casos, se conservaría el pago proporcional y la fecha límite antes del 20 de diciembre.
Es una reforma laboral que busca reconocer la permanencia laboral y mejorar las prestaciones de largo plazo para las personas trabajadoras.
Días festivos adicionales
Se ha impulsado una iniciativa en la Cámara de Diputados para reconocer el cumpleaños del trabajador como día de descanso obligatorio. La propuesta busca incorporar el artículo 74 Bis a la LFT, permitiéndole al empleado descansar con goce de sueldo o laborar y recibir un pago doble adicional.
Además, existen otras iniciativas para ampliar los días inhábiles oficiales, incluyendo fechas cívicas y culturales, como:
- 24 de febrero (Día de la Bandera).
- 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer).
- 5 de mayo (Conmemoración de la Batalla de Puebla).
- 1 y 2 de noviembre (Día de Muertos).
¿Quiénes son los actores clave?
Las reformas laborales en México no dependen de una sola persona, sino de un proceso institucional donde la coordinación entre autoridades, legisladores, sindicatos y el sector empresarial es clave para avanzar en acuerdos y definir plazos de transición.
Cada uno cumple una función distinta, desde impulsar las iniciativas, definir la agenda de cambios, hasta aprobar las reformas, vigilar su cumplimiento y adaptarlas a la realidad operativa de las empresas.
Comprender su intervención permite entender por qué algunas reformas laborales avanzan más rápido que otras y por qué ciertos cambios requieren periodos de transición antes de entrar plenamente en vigor.
Poder Ejecutivo
El Poder Ejecutivo, representado por la presidencia de la República Mexicana, marca la agenda de las reformas laborales y define las prioridades en materia de derechos laborales y política social. Desde el Ejecutivo se presentan iniciativas de reforma a la LFT y se impulsan acuerdos con sindicatos y el sector empresarial.
Congreso de la Unión
El Congreso de la Unión es el órgano responsable de analizar, discutir y aprobar las reformas laborales. Tanto la Cámara de Diputados como el Senado participan en el proceso legislativo.
En materia laboral, el Congreso revisa modificaciones a la LFT relacionadas con jornada, salario, prestaciones, permisos y días de descanso, evaluando su impacto económico y social antes de su aprobación.
Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS)
La STPS tiene un papel clave en la implementación de las reformas laborales. Además de participar en la construcción técnica de las iniciativas, es la autoridad encargada de emitir lineamientos, normas y criterios para su aplicación.
También se encarga de realizar inspecciones laborales, vigila el cumplimiento de la LFT y, con las reformas recientes, fortalece su capacidad para supervisar temas como igualdad salarial, jornadas de trabajo y entornos laborales.
Sindicatos y trabajadores
Los sindicatos representan los intereses de las personas trabajadoras y participan activamente en la negociación de reformas laborales. Su intervención es clave para legitimar los cambios y asegurar que las reformas respondan a necesidades reales del mercado laboral.
A través del diálogo, los sindicatos influyen en temas como jornada, salario mínimo, prestaciones y condiciones de trabajo, mientras que los trabajadores son quienes ejercen y hacen valer los derechos laborales que se derivan de las reformas.
Empresarios y empleadores
Los empleadores participan en la discusión de las reformas laborales desde la perspectiva operativa y productiva. Su rol es fundamental para evaluar la viabilidad de los cambios y definir esquemas de transición que permitan su implementación gradual.
Además, son responsables de aplicar las reformas en los centros de trabajo, ajustando contratos, procesos internos y sistemas administrativos para cumplir con la Ley Federal del Trabajo y las disposiciones emitidas por la autoridad laboral.
Autoridades laborales y reguladores
Las autoridades laborales y organismos reguladores, como el IMSS y las instancias locales de trabajo, intervienen en la etapa de vigilancia y cumplimiento. Su función es asegurar que las reformas se reflejen correctamente en registros, cuotas, prestaciones y condiciones laborales.
Las instituciones supervisan que los cambios legales se apliquen de forma efectiva y pueden imponer sanciones en caso de incumplimiento, cerrando el ciclo de las reformas laborales en México.
¿Cuáles son las implicaciones generales para trabajadores y empleadores?
Las reformas laborales en México implican ajustes relevantes tanto para quienes trabajan como para quienes emplean. Aunque algunas disposiciones ya entraron en vigor y otras se encuentran en proceso legislativo, sigue implicando un escenario de transición y adaptación gradual.
Se tratan de cambios que buscan mejorar las condiciones laborales, reforzar la protección de derechos y modernizar la organización del trabajo, sin alterar abruptamente la estructura de costos ni la operación de las empresas.
Para trabajadores
Las reformas laborales fortalecen derechos y amplían la protección en temas clave como igualdad salarial y equilibrio entre vida personal y trabajo. Además de la reducción de la jornada, se refuerza la garantía de salario íntegro, el acceso a prestaciones y la vigilancia sobre condiciones de trabajo dignas.
También se abre la puerta a mejores esquemas de corresponsabilidad familiar, mayores prestaciones y un entorno laboral más regulado y transparente.
En general, las personas trabajadoras se benefician de mayor certidumbre jurídica y mecanismos más claros para exigir el cumplimiento de sus derechos.
Para empleadores
Para las empresas, las reformas laborales en México implican ajustes administrativos y operativos. Será necesario actualizar contratos de trabajo, políticas internas y esquemas de nómina para reflejar modificaciones en salario mínimo, prestaciones y condiciones laborales.
En caso de aprobarse la reducción de la jornada laboral, las empresas deberán reorganizar horarios y turnos, además de implementar un registro electrónico de la jornada, conforme a los lineamientos que emita la STPS.
Asimismo, los nuevos salarios mínimos deberán reflejarse en la nómina y en las cuotas obrero-patronales ante el IMSS.
Dado que se trata de cambios graduales, la planeación es clave. Una buena práctica para facilitar la transición es apoyarse en un sistema de nómina que permita actualizar salarios, controlar jornadas y mantener el cumplimiento laboral y fiscal de forma ordenada y oportuna.
Preguntas relacionadas con las reformas laborales en México
¿Cómo se organizarán los nuevos días de descanso?
Con la jornada de 40 horas, la organización más común será trabajar 5 días de 8 horas, en lugar de 6, lo que otorga dos días de descanso semanal.
¿El trabajador perderá salario por trabajar menos horas?
La reforma prohíbe expresamente reducir el salario o las prestaciones como consecuencia de la disminución de la jornada laboral.
¿Qué pasará con las horas extras?
En caso de aprobarse la reforma laboral para reducir la jornada laboral, las horas extras serán siendo voluntarias y se pagarán doble. La propuesta establece la posibilidad de 9 a 12 horas extras, distribuidas en hasta 4 horas diarias en un máximo de 4 días.
Por otro lado, la iniciativa prohíbe que los menores de edad trabajen horas extraordinarias y fija un tope de hasta 4 horas triples.
¿Qué obligaciones nuevas tendrán los empleadores?
Ante las nuevas propuestas de reformas laborales, los patrones deberán ajustar contrarios, horarios e implementar las normas y lineamientos que emita la STPS. Así mismo, para la reducción de la jornada laboral, se adiciona la obligación de implementar el registro electrónico de la jornada para su correcto seguimiento por parte de las autoridades.
Finalmente, ante el aumento del salario mínimo, se deberá actualizar el Salario Base de Cotización (SBC) de los trabajadores, cuando su sueldo se ajuste.