EMPRESARIO | 10 MINUTOS DE LECTURA

Por la similitud en el uso práctico de estos conceptos en la cotidianidad, muchas personas piensan, intuitivamente, que la bodega y el almacén de una empresa son lo mismo. Sin embargo, aunque ambos son espacios destinados al almacenaje de los productos y las materias primas, existen diferencias entre los procesos de operatividad interna que los convierten en elementos distintos dentro de la cadena de producción de una empresa y, por lo tanto, es importante que los empresarios conozcan estas disparidades para gestionar de manera óptima sus recursos.

¿Qué es una bodega?

Según el diccionario de la Real Academia Española, la bodega es el espacio empleado para criar y guardar vinos, conocido también como almacén de vinos o tienda de vinos. No obstante, algunos de los conceptos que se derivan de la palabra bodega, son el de despensa o lugar donde se guardan comestibles y el de troj o lugar para guardar cereales.

Como podemos ver, la noción de bodega está estrechamente ligada a la acción de resguardar elementos comestibles y, aunque pareciera que sí, oficialmente una bodega no es un lugar donde se almacenen productos manufacturados de distintas naturalezas.

Ahora bien, es posible encontrar dentro de la industria sitios denominados como bodegas destinados al almacenamiento de diferentes elementos y de materias primas, pero dentro de este espacio no se encuentra organizado ningún tipo de proceso, ya que no está considerado como parte de una cadena de abastecimiento o aprovisionamiento, sino que solo se encarga de guardar los productos y mantenerlos a salvo de los cambios del clima.

Incluso, esta labor se puede cumplir sin mantener ningún orden o clasificación de los elementos dejados en la bodega, característica que difiere fundamentalmente con las propiedades operativas de un almacén.

¿Qué es un almacén?

El almacén es una instalación o unidad de servicios fundamentalmente planificada y constituida para:

  1. guardar, categorizar, proteger y controlar los bienes de activo fijo o variable de una empresa en el momento anterior a la producción o venta de productos o mercancías;
  2. regular los flujos de entrada de la mercancía, recibida por los proveedores o fábricas, y de salida, al enviar dichos productos a las etapas posteriores de producción o venta del producto final.

Para ello, un almacén además de requerir de un espacio físico para operar dentro de una empresa comercial o industrial, necesita de equipos de almacenaje y recursos humanos que los manipulen.

Relación entre los almacenes y el inventario

Es importante señalar que al entender cuáles son las necesidades de producción de cada negocio, la demanda y muchos otros factores; se puede idear la forma más idónea para organizar y administrar los inventarios y, por consiguiente, los almacenes.

Para lo cual es fundamental que cada negocio haga un ejercicio de autoevaluación y genere una política de inventario funcional, operativa, sencilla y coherente con sus capacidades, recursos y proyecciones. Ya que, como sabemos, los inventarios son el insumo más importante dentro de una empresa, y entre más se conozcan los diferentes departamentos de la misma, esta puede ser más productiva.

Para conocer más te invitamos a leer ¿Qué es una política de inventario?

Funciones de un almacén:

Teniendo en cuenta lo anterior, la determinación de una política de inventarios puede aclarar explícitamente las labores a desempeñar en cada momento del proceso productivo, que para el caso de los almacenar, generalmente son las siguientes:

  1. Recibir los materiales;
  2. Registrar las entradas y salidas de cada producto en el almacén;
  3. Organizar la disposición de los materiales;
  4. Almacenar apropiadamente los materiales de acuerdo con sus características;
  5. Despachar los materiales;
  6. Coordinar la comunicación entre los funcionarios del almacén con las áreas de inventario y contabilidad.

Tipos de almacenes

   Almacén de materias prima:

Como su nombre lo indica, este almacén es utilizado para resguardar las materias primas, también llamadas partes componente, para posteriormente despachar a las zonas de producción. Como por ejemplo, la leche para producir yogurt.

   Almacén de materiales auxiliares:

En este espacio se depositan aquellos materiales que no son parte directamente de la fabricación del producto, pero que son necesarios para su terminación, como por ejemplo envases y etiquetas para empacar yogurt.

   Almacén de productos en proceso:

En algunos casos se destinan lugares para guardar productos que no han sido terminados porque se requiere para su preparación o maduración.

   Almacén de productos terminados:

En este punto se mantiene estrecha interacción con el departamento de ventas, ya que en él se encuentra organizado el inventario del que pueden disponer al momento de despacharlo a los clientes.

   Almacén de herramientas:

Allí se guardan las diferentes herramientas que se pueden necesitar en cualquiera de las áreas para atender cualquier eventualidad, su finalidad principal es la de ayudar con el mantenimiento.

   Almacén de materiales de desperdicio:

Estos son los elementos que han sido relegados por el proceso de control de calidad, que no se pueden utilizar y que pueden ser desechados.

   Almacén de materiales obsoletos:

Cuando un producto se retira de la venta por baja demanda, caducidad, deterioro o descomposición, este es llevado a un almacén especializado para evitar que tengan contacto con los productos idóneos para la venta.

   Almacén de devoluciones:

En este lugar se reclasifican los productos que han sido devueltos por los clientes para decidir si deben ser movidos nuevamente al almacén de productos terminados o al almacén de desperdicios.

Diferencia fundamental entre bodega y almacén

Como vimos anteriormente las bodegas y los almacenes son espacios físicos adecuados para resguardar materiales o artículos de posibles daños por las condiciones meteorológicas o la rotación innecesaria de los mismos y, así mismo, garantizar sus condiciones de seguridad.

Sin embargo, más allá de compartir esta característica, las bodegas no trascienden de atender estas labores, y en cambio, los funcionarios de los almacenes sí ejercen control sobre las existencias físicas del inventario, para categorizar y tener información más detallada de los mismos.

De modo que se haga eficiente la conexión con los demás departamentos de la empresa, para lo que adicionalmente se deben implementar sistemas de gestión de inventarios que permitan a los trabajadores conocer las existencias, independientemente de si se localizan en sucursales separadas.

Adriana Carolina Leal autora siigo blog periodista

Escrito por Adriana Carolina Leal

Soy Periodista de la Universidad del Rosario. Tengo experiencia en redacción para medios impresos, digitales y televisivos. Me apasiona el tango, la investigación y la realización audiovisual. Soy una Blogger dedicada a mejorar la vida de contadores, empresarios y estudiantes, escribiendo sobre los temas más actuales que les pueden interesar.

 
2018-03-06T12:44:50+00:00 Febrero 26th, 2018|Empresario, Gestión empresarial|0 Comentarios

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